Avances firmes para salir de la pandemia

La mayoría de ellas han requerido una labor titánica de científicos que trabajan dentro de la industria farmacéutica, quienes han logrado crear sustancias diseñadas para enseñar al sistema inmunológico a generar anticuerpos contra el Coronavirus SARS-CoV-2.
Las hay de cuatro tipos: Vacunas elaboradas con virus inactivados o atenuados; basadas en proteínas; vacunas con vectores víricos, y vacunas con ARN y ADN. Para ser clasificadas como vacunas, todas deben tener cuatro elementos en sus componentes: antígenos (forma muerta o debilitada del patógeno); adyuvantes para incrementar la respuesta de sistema inmune; conservantes para garantizar la eficacia de la vacuna, y estabilizantes para proteger la vacuna durante su traslado a cada nación.
Hasta la fecha, éstas son las principales vacunas utilizadas. Todas con cierto grado de eficacia y con rangos de error que, por el corto periodo de aplicación, no están comprobados en su totalidad. Conozca cada una de ellas.
Procedencia: India.
Eficacia: 81% en la prevención contra el virus.
Dosis: Dos con 28 días de diferencia.
Basada en: Virus inactivados.
Procedencia: Inglaterra.
Eficacia: 81.3%.
Dosis: Dos.
Basada en: Vector viral.
Procedencia: China.
Eficacia: 65.7%.
Dosis: Una.
Basada en: Vector viral, es decir, utiliza un adenovirus inactivado que no es capaz de infectar.
Procedencia: Alemania.
Eficacia: 95%.
Dosis: Dos, separadas por al menos por 21 días.
Basada en: Tecnología de ARN mensajero.

Procedencia: China.
Eficacia: 49.62%.
Dosis: Dos, con un intervalo de 28 a 35 días entre ambas.
Basada en: Virus inactivo.
Procedencia: Rusia.
Eficacia: 91.6%.
Dosis: Dos, aplicadas con 21 días de diferencia.
Basada en: Vector viral.
Procedencia: Estados Unidos.
Eficacia: 66.3%.
Dosis: Una.
Basada en: Vector viral.
Procedencia: Estados Unidos.
Eficacia: 94.5%.
Dosis: Dos con 1 mes de diferencia.
Basada en: Tecnología de ARN mensajero.